lunes, 22 de octubre de 2012

LA PARTIDA DE PAPÁ

Hace 1 año y medio escribí una pagina dedicada a mi querido padre .Tuve la oportunidad de leérsela en
julio de este año y al terminar mi padre emocionado me dijo" hija que bonitas palabras ,te inspirado,me gustaría que las imprimieras y así lo hice y le puse en un cuadro en su dormitorio.
Ya mi papito partió hace 2 meses y es difícil aun aceptar su partida y sobre todo ver que en este mundo ya no esta ,que físicamente no podré abrazarlo y decirle que lo quiero mucho.
Cuantos recuerdos han venido a mi mente recordando mi niñez a su lado ,a pesar de ser adulta siento en mi interior la niña que aun añora a su papá.Sé que no has  querido verme sufrir asi que hasta el ultimo momento no me quisiste preocupar te hiciste el valiente y no demostraste tu dolor y sufrimiento aun estando puertas a partir,aceptaste mis cuidados en tus ultimas horas y aun bromeaste y renegaste el día anterior.
Nunca quise siquiera pensar que partirías  algún día ,me quería obviar ese dolor pero ahora sé que el duelo por tu ausencia durará algún tiempo y que más adelante te recordaré sin dolor infinito de una hija que quiso entrañablemente al mejor padre que uno puede tener y que le agradezco al Señor por lo afortunados que fuimos mis hermanos y yo.
Que tristeza sentí el día de mi cumpleaños ,extrañe tu voz  , saludándome y mostrando todo tu amor de padre a tu primogénita como me decías.Ya nada es igual ,parte de mi se ha ido contigo .Se que tu velas por nosotros tus hijos y que tu espíritu vivirá para siempre y tu recuerdo no morirá.
Me tranquiliza saber que le demostré mi cariño y gratitud mientras estuvo en este mundo, y que  él era feliz si nosotros lo eramos.
Una de las frases que me han ayudado en mi duelo es la que escuche en la misa ,el sacerdote dijo que cierta vez le decian a un santo " por que Dios es tan malo ,porque se ha llevado a mi ser querido", y que este santo le decía"  debes decir: gracias Señor por  todo el tiempo   que nuestro ser querido estuvo entre nosotros".
Como católicos sabemos que hay una vida eterna que acá dejamos este estuche que es el cuerpo pero que nuestro espíritu alcanza la eternidad y que las oraciones de nuestros seres queridos nos convierte en angeles celestiales .
Tengo la plena convicción que mi padre querido voló al cielo y que desde alli velará por nosotros.


"Ha dejado un vacío tan grande,
que ya nunca podrá llenarse,
no se le puede olvidar,
por su nobleza y bondad,
por eso su recuerdo será eterno".

jueves, 18 de octubre de 2012

EL REY CUERVO ( parte 4)

Ahora sí que ya no pasaremos apuros le dijo,toda vez que el mayordomo de palacio me ha dicho que,como soy tan trabajadora puedo volver allí cada día y a cambio de mi trabajo me darán la comida que quiera para ti.
Por primera vez desde que se habian casado,el mendigo dirigió una mirada afectuosa a su mujer,con lo que ésta se  sintió bien pagada de las fatigas del día.Volvió los dias siguientes a palacio y tras estar hora tras hora lavando platos volvía cansada pero feliz a su casita del bosque.
Mientras tanto,en palacio todo eran dimes y diretes.Nadie sabía a que obedecían todos aquellos preparativos que se llevaban a cabo por orden del rey.Sin cesar iban llegando reyes y príncipes de todos los países del mundo ,mas nadie podía dar razón a qué era debida tan grande concentración de personas reales.
Quizá sea que nuestro rey se quiere casar y hace venir a los reyes con las princesas para escoger entre ellas la mas bella,decian unos..
O tal vez es que se ha enamorado de alguna princesa que ha visto en sueños y congrega aqui a todas las damiselas reales para ver si entre ellas se encuentra la princesa soñada ,añadían otros.
Ninguno de vosotros acertáis aseguraba un viejo servidor de palacio; yo creo que nuestro rey piensa organizar unas grandes cacerias y quiere que asistan los mas principales personajes de la tierra.
Nuestra princesa fregona lavaba platos y soñaba sin parar mientes en las conversaciones que zumbaban a su alrededor.
"Anoche -pensaba-además de mostrarse amable conmigo me pregunto si estaba cansada,pareciendo sentir compasión por verme llevar a cabo tan humilde trabajo; y esta mañana al despedirme,me ha rogado que procurase volver pronto a casa.Esto es señal de que empieza a darse cuenta de que merezco su amor.nada más deseo no cometer ninguna torpeza y poder conservar este empleo,pues así estoy segura de que algún día llegará a considerarme digna de su amor y entonces..."
Unas palabras que llegaron hasta ella la hicieron volver a la realidad.Era una de las doncellas que servían a la mesa la que hablaba:
-pués como os iba diciendo todos estaís equivocados.Nuestro joven y apuesto rey no busca ninguna princesa para casarse,toda vez que ,segun me ha contado su ayuda de cámara,está perdidamente enamorado de una hermosa princesa que una vez le aplicó el nombre de Rey Cuervo.
Entristeciendose el semblante de la real fregona al oír esta palabras,pues más de una vez se había arrepentido de las crueles burlas con que había zaherido a aquel joven rey y con toda su alma deseó que éste encontrase una noble princesa que fuese digna de su amor.
Mientras tanto terminó de lavar los platos y poniendo en una bolsa las viandas destinadas a su marido corrió presurosa a reunirse con éste en la cabaña del bosque.
Al día siguiente se celebraba la tan anunciada fiesta en palacio.Miles de luces iliminaban los esplendidos salones,que estaban llenos de reyes,principes y princesas lujosamente ataviados.Hasta las cocinas llegaban los alegres sones de la musica y de las carcajadas de los regios invitados.Nuestra princesa se daba prisa en terminar de lavar los platos de la cena para ir a reunirse con su mendigo.Aquella noche le llevaba una cena extraordinaria,compuesta de los más suculentos manjares que se habian servido en la mesa del rey.Ella había   procurado separar un poco de cada cosa para obsequiar a su marido,al cual aquel dia habia visto sino se equivocaba enamorado de ella.
Terminó su trabajo y cogiendo la bolsa de la comida se la puso debajo del delantal.Al pasar por uno de los pasillos de palacio vislumbró el salón donde se celebraba la fiesta y como en aquellos momentos no se veía a nadie por el corredor se acercó de puntillas a la puerta del salón para echar una mirada a la distinguida concurrencia.Oculta tras de unos cortinajes observaba a los invitados entre los que destacaba la alta y apuesta silueta de aquel a quien ella en cierta ocasión había dado el nombre de Rey Cuervo.Tan absorta estaba en su contemplación que no se dio cuenta de que uno de los invitados se acercaba a ella y cogiendola por el talle la hizo entrar en el salón pese a los esfuerzos por soltarse.Pronto se vio rodeada por muchos de aquellos caballeros los cuales riendose,la invitaban a bailar.
La pobre princesa completamente azorada trataba de escapar de aquel círculo que la rodeaba y su azoramiento llegó a convertirse en verdadero terror cuando a su lado oyó la voz del Rey Cuervo que decía jovialmente:
¡Vaya vaya,quién está aqui ! ¡Si es la hermosa princesa que en cierta ocasión me hizo el honor de llamarme Rey Cuervo!¿ Y podéis decirme,altiva princesa como os halláis en este palacio,toda vez que no recuerdo haberos invitado?
La princesa con voz humilde,relató todo lo que le había sucedido y seguidamente rogó al rey que le permitiese ir a reunirse con su marido.El Rey Cuervo pronunció entonces unas palabras que llenaron aún mas de confusión a la esposa del mendigo.
-Princesa habéis de saber que a pesar de vuestras crueles palabras ni un solo momento he dejado de pensar en vos.Decid una sola palabra y al punto os veréis convertida en la reina de este palacio y de mi persona.
Dos lagrimas de pesar se deslizaron por las mejillas de la princesa y con voz trémula contestó:
-Mucho agradezco vuestras palabras señor ,y os suplico humildemente perdonéis las insensatas frades que en aquella ocasión proferí contra voz,mas ahora os ruego me permitáis retirarme toda vez que mi esposo está esperándome y no deseo que se enfade conmigo.
-Muy poderoso y principal debe ser tal caballero para de ese modo haber conseguido doblegar el orgullo de tan altiva princesa.
-Os equivocais majestad-dijo la princesa-Mi esposo al que amo más que mi vida,no es ningun caballero sino un humilde mendigo.
Entonces el rey exclamó: ¡Esperad aquí princesa! He visto un mendigo en las puertas de palacio que con gran interés miraba hacía estos salones .Quizá sea vuestro esposo; al momento os lo traigo.
Y antes de que la princesa tuviese tiempo de impedírselo el rey se lanzó fuera del salón en busca del mendigo.Pasó un rato y por fin se presentó éste.La princesa corrió a refugiarse en sus brazos,mas el mendigo tras abrazarla unos momentos la apartó de sí y con voz emocionada dijo:
-El rey acaba de comunicarme que desea hacerte su esposa ; yo no quiero oponerme a que vuelvas a ocupar el lugar que por tu rango te pertenece.Libre eres de escoger entre él y yo.
La princesa no contestó mas dirigió una mirada tan amorosa a su esposo que todos los presentes adivinaron cuál era la respuesta .Entonces el mendigo se arrancó la peluca y la barba postizas que llevaba y despojándose de sus harapientos andrajos quedó convertido en el apuesto Rey Cuervo.
Cogió las manos de su esposa y se dirigió a la asombrada concurrencia diciendo:
-He aquí mi reina en cuyo honor se celebra esta fiesta.Deseando castigar su orgullo me casé con ella fingiéndome un mendigo; yo fui también el que deseando probar hasta donde llegaba su amor le destrocé por dos veces consecutivas los cacharros que vendía en el mercado,más ahora que me ha dado pruebas de estar curada de su insensata altivez os ruego que la agasajéis como su alcurnia y belleza merecen.
Todos los presentes prorrumpieron en vítores,aclamando  a los jóvenes reyes,pasando los caballeros a besar la mano de la más hermosa de todas las reinas.Acto seguido el rey mandó llamar a unas camareras y les ordenó que engalanasen a la reina para que presidiese la fiesta.No tardó en reaparecer la joven soberana soberbiamente vestida y cubierta de joyas.Más de uno de los presentes envidió al Rey Cuervo tan hermosa soberana y todos se inclinaron ante ella, rindiendole  pleitesía.El rey se acercó a su esposa invitándola a bailar.Cuando la fiesta tocó a su fin,la reina despojándose de sus joyas dijo a su esposo:
-Mi esposo y señor: un gran favor quiero pedirte.A lo que contestó el Rey Cuervo:
-¿Y quién sería el insensato que se atrevería a negarse al ruego de reina tan hermosa?Dime lo que deseas y serás complacida en seguida.
-Pues deseo que todas estas joyas ,excepto el anillo de mi madre que he encontrado entre ellas,sean vendidas y el dinero que se obtenga sea repartido entre los pobres en recuerdo de aquel mendigo a quien tanto amé.No deseo joyas ni lujosos vestidos; me basta con saber que he sido perdonada por mi Rey Cuervo.
Se cumplieron los deseos de la reina y tanta bondad demostró con todo el mundo que se hizo adorar por grandes y chicos.                                                  FIN

viernes, 20 de julio de 2012

EL REY CUERVO ( parte 3)

-Mira mujer-le dijo el mendigo-;esta noche no podré regresar a casa,toda vez que por aquí la gente ya no me quiere dar mas limosnas y he decidido marchar a otro pueblo a probar suerte,y como está algo lejos me quedaré a dormir en cualquier pajar del camino;espero que no tendrás miedo de quedarte sola.
Nada contestó la infeliz princesa,mas cuando su marido hubo desaparecido se echó sobre la yacija y esta vez sí lloró...Lloró con sollozos que sacudían todo su cuerpo.
Mas no lloraba porque tuviese miedo de quedarse sola,sino porque él no la había invitado a que ella le acompañase...,y ella le amaba...,le amaba,sí ,como jamás hubiese creído que podría amar al más encumbrado de todos los príncipes...
Regresó el mendigo con el zurrón vacío.Nadie ,dijo,había querido socorrerle,con lo cual no sabia en qué forma arreglárselas para que no se muriesen de hambre.
-No te apures-le dijo la princesa-;yo trabajaré y con lo que gane con mi trabajo podremos comer los dos.
-¿Y en qué vas a trabajar tú,si nunca has sabido hacer nada de provecho?.Bien supo lo que hacía tu padre al entregarte aun mendigo;toda vez que de otro modo no hubiese encontrado quien quisiera cargar contigo.
La princesa sin resentirse de las crueles palabras de su marido,se quito un anillo que llevaba en el dedo y,entregándoselo,le dijo:-Toma este anillo y vendelo.No quería separarme de él por ser un recuerdo que conservaba de mi madre;mas en vista de las circunstancias me veo obligada a ello.Con lo que te den por él,compra unos cuantos cacharros de loza y yo iré a venderlos al mercado.
Así lo hicieron y el primer día que se celebró mercado en el pueblo vecino,allí se dirigió la antes altiva princesa con su pobre mercancía.
¡Qué verguenza pasaba la infeliz cuando algún zafio labriego se acercaba a ella atraído más por su belleza que por su mercancía!-Más de una vez los colores le salieron a la cara ante las groseras bromas de las otras vendedoras;mas todo lo daba por bien empleado cuando vio que los cacharros iban disminuyendo y las monedas aumentando en su bolsillo.¡ Ahora sí que su marido no podría decir que era una inútil! ¡Ahora sí que la princesa se sentía orgullosa! Pero qué diferente era el orgullo de ahora ,basado en saberse útil a la persona que amaba,de aquel necio orgullo de antes,pués se debía a su antipática v anidad.
Cuando llegó la hora de cerrar el mercado, al gentil vendedora no le quedaba un solo cacharro y rebosante de satisfacción esperaba el momento en que su marido pasase a recogerla para llevarla a su cabaña del bosque.Cuando llegó el pordiosero y vio el trabajo que había hecho su mujer,sintió una gran satisfacción,mas nada dijo,y en silencio emprendieron el regreso hacía la choza.Una vez en ella,comieron de las vituallas que habian adquirido en el pueblo y se dispusieron a descansar.
A la mañana siguiente compraron doble cantidad de cacharros que la vez anterior,y de nuevo pudo verse a la princesa vendedora detrás de su humilde puestecito en espera de los compradores.
Tampoco se presentaba mal el negocio aquel día,toda vez que ya llevaba vendida buena parte de las vajillas y la princesa sonreía feliz,ya que aquel día su marido,al despedirse de ella,le había dirigido unas frases de aliento y una sonrisa,y ella se dio cuenta de que ya no la consideraba como un parásito,sino como una buena compañera.De aquello a que la amase no había más que un paso y ese paso estaba segura que no tardaría en producirse.
De pronto ,un gran estruendo la despertó de sus ensueños.Levantó la cabeza asustada y lo que vio la hizo palidecer.
En el mercado había hecho irrupción un caballero,al parecer borracho,montado en un fogoso caballo y caballo y caballero se dirigían a toda velocidad hacia el pu esto de loza de la princesa.Cuando el animal estuvo en medio de la cacharrería empezó a caracolear,no dejando ninguna pieza sana;mientras tanto el caballero reía con grandes carcajadas sin reparar mientes en el desconsuelo de la pobre vendedora.Cuando aquel hombre consideró que ya se había divertido bastante,espoleó a su caballo y desapareció en medio de las maldiciones de todos los vendedores.
¡Pobre princesa! Adiós sus sueños de hacía unos instantes!¿Qué diria su marido cuando viese lo poco que había sabido defender su pobre mercancía? Más,¿qué podía haber hecho ella contra aquel poderoso animal y el caballero que lo montaba? Desconocía y prorrumpio en amargo llanto.Así la encontró el mendigo cuando poco después pasó a buscarla.
En silencio emprendieron el regreso hacia su humilde vivienda y aunque el hombre nada le reprochó,bien veía la princesa lo disgustado que estaba.
Con el poco dinero que les quedaba compraron nuevos cacharros y otra vez fue la desgraciada princesa a venderlos al mercado.No había hecho más que exponer los cacharros cuando el caballero de la víspera,divertido sin duda con lo sucedido el día anterior,se presentó de nuevo en el mercado y,lanzando su caballo en mitad de la loza,no paró hasta que la deshizo por completo.Conseguido su objetivo,desapareció de allí,sin preocuparse por el desespero que dejaba a sus espaldas.
Aquella vez no lloró la princesa.¿De qué le servirian sus lloros ya que con ellos nada remediaría? Esperó que llegase su  marido y con gesto abatido,más elocuente que todas las palabras,le señaló el destrozo causado en los caharros.
Cuando llegaron a su vivienda el hombre,con rostro mas hosco que de costumbre dijo a su mujer:
-Bien veo el poco cuidado que pones en lo que haces,toda vez que por segunda vez has dejado que te rompiesen la loza.Como me he dado cuenta que no hay forma de que hagas nada útil,he pensado que lo mejor será que te lleve con tu padre y que él procure encontrar otro que cargue contigo.
La princesa ocultando el dolor que estas palabras le causaban,repuso serenamente:-Eres mi esposo y mi obligación es quedarme a tu lado; por lo tanto te ruego que me des otra oportunidad para demostrarte que no soy un ser inútil toda vez que lo sucedido no ha sido culpa mía.
-Bien le contestó el mendigo-;ya que te muestras tan humilde no tengo inconveniente en probarte de nuevo.Voy al pueblo a ver si consigo alguna cosa.
Al anochecer regresó el hombre a la cabaña y al preguntarle la princesa si había conseguido algo para ella contestó:
-Sí ;algo he encontrado para que trabajes,mas es un oficio tan humilde que dudo quieras desempeñarlo.
-Por humilde que sea no vaciles en decirmelo,pues estoy dispuesta a todo,con tal de no separarme de tu lado.
Entonces el mendigo le contó de qué se trataba.
-Por mediación de un amigo mío,que está de criado en el palacio del rey,me he enterado de que allí necesitan una criada para que lave los platos toda vez que el rey piensa celebrar grandes fiestas,sin que  a nadie haya querido decir en qué consistirán y habiendo llegado ya muchos de los invitados no tiene bastante con el servicio que allí hay.
-¿Y cuando hay que estar allí?-preguntó la princesa.
-Mañana al romper el día.
-En cuanto amanezca me encontraré llevando a cabo mi cometido.

Tal como lo dijo lo hizo la princesa y a la mañana siguiente, apenas empezó a clarear,ya estaba lavando platos en el palacio del rey.Llegó en la noche a su casa y al ver que ya estaba esperando su marido,una sonrisa de felicidad iluminó su semblante.Den entre sus ropas sacó unos trozos de pan blanco como ya hacía mucho tiempo que no lo habían probado y unos suculentos muslos de ave y se los ofreció a su marido.(continuará)


martes, 10 de julio de 2012

EL REY CUERVO (parte 2)

La princesa dejó oir una de sus insolentes carcajadas y corrió escaleras arriba hacia sus habitaciones.Cuando el salón estuvo completamente desierto, el Rey Cuervo,que había oído lo dicho por el rey a su hija,salió de su escondite y se deslizó hasta la salida,donde esperaba su carroza.Una sonrisa vagaba por sus labios;aquella doncella,a pesar de sus burlas,habíale llegado al corazón y estaba dispuesto a casarse con ella.¡Ya sabría él domar su orgullo una vez que fuese su esposa!
Apenas amaneció el día siguiente,un harapiento pordiosero llamaba a las puertas de palacio,en demanda de alguna de las sobras de la fiesta de la noche anterior.
El rey ,que no había podido dormir ni siquiera un momento,atormentado por la insoportable actitud de su hija,al oir llamar a la puerta de palacio se asomó a un balcón y al ver quién era el solicitante,hizo que lo llevasen a su presencia.
-Si yo te lo ordenase-le dijo-¿te casarías con mi hija?
-Señor,como buen súbito de vuestra majestad-contestó el pordiosero-dispuesto estoy a cumplir todo cuanto me ordenéis.Con lo que el rey hizo llamar a su hija y,a pesar de sus protestas,hizo que allí mismo quedase convertida en esposa del pordiosero.Inmediatamente después salieron los nuevos consortes de palacio,dirigiendose hacia la lejana choza en que tenía su cobijo el mendigo.
Al principio la princesa se negaba a seguir a su marido,más éste ,de un empujón la hizo pasar delante suyo;después le mostró con un gesto el garrote que llevaba en la mano,con lo que la princesa no tuvo mas remedio que marchar delante del mendigo.
Caminaron horas y horas,hasta que la princesa,pese a que se habia propuesto no dirigir la palabra a aquel harapiento pordiosero,se dejó caer en el suelo y le rogó que le dejase descansar unos momentos.Accedió el pordiosero, y sentándose algo retirado de su mujer,abrió el zurrón que llevaba y,sacando un pan y un pedazo de queso,púsose tranquilamente a comer,sin invitar a la princesa;ésta ,que con tanto caminar sentía que se le había despertado el apetito,de buena gana habría aceptado compartir la comida con su marido;mas en vista de que éste no le ofrecía nada,se acordó de que era una  orgullosa princesa y prefirió pasar hambre antes que humillarse en solicitar un poco de alimento.
Con toda la cachaza terminó el mendigo su pan y su queso,y como ya se iba haciendo de noche se puso en pie y sin dirigir una mirada a su esposa volvió a ponerse en marcha.La princesa ,resentida con el pordiosero por no haberle ofrecido de comer,había decidido en su fuero interno que no le seguiría;mas al ver que éste se marchaba sin decirle una palabra,y temerosa de quedarse sola en el bosque,se levantó trabajosamente y fuese en pos de él.Aún caminaron un buen rato y cuando ya era noche cerrada llegaron a la vista de una pobre cabaña en la que entró el mendigo y tras él la princesa.
-Desde hoy-dijo el hombre-ésta será tu morada.Espero que sabrás tenerla limpia y aseada,toda vez que aquí hemos de convivir.-Sacó un trozo de vela de una alacena y,encendiéndola,ordenó a su esposa-:Enciende el fuego y mira si en el zurrón hay algo para la cena ,pués tengo mucho apetito y deseo comer pronto para echarme a dormir.
La desgraciada princesa se arrodilló delante del fogón,pero por más esfuerzos que hizo no consiguió enceder el fuego.Tras sus inútiles esfuerzos volvió el tiznado rostro hacía donde se hallaba el mendigo,el cual la había estado observando con los ojos medios cerrados,y con lágrimas en los ojos le dijo:
-Ya vez que por más esfuerzos que hago no consigo encender el fogón;te ruego me digas cómo se hace y prometo que la proxima vez sabré hacerlo.
El pordiosero se levantó refunfuñando de su asiento y empezó a encender la lumbre mientras por lo bajo iba diciendo:
-Poco favor me ha hecho el rey al casarme con esta criatura tan inútil ;mas poco he de poder o yo la acostumbraré a que sirva para todo.
Cuando el fuego estuvo a punto puso encima una cazuela con agua y unos mendrugos de pan,con lo que hizo unas sopas; después sacó del zurrón dos arenques ahumados y poniéndolo todo en una desvencijada mesa,invitó con un brusco gesto a la princesa a que tomase parte en el yantar.La desgraciada no se lo hizo repetir dos veces y con el apetito que tenía le supo aquella sopa y aquel arenque mejor que todos los faisanes que acostumbraba comer en el palacio del rey.Cuando terminaron la cena el mendigo le hizo lavar los platos y después le señaló unos sacos que había en un rincón,diciendole que aquello sería su cama.
Al día siguiente ,mientras el mendigo aún dormía,se levantó la princesa y tras muchas tentativas logró al fin que el fuego quedase encendido;puso a hervir unas sopas y mientras se cocía el desayuno ,echó agua en una palangana y procedió a lavarse y peinarse.Seguidamente cogió una escoba y empezó a barrer el suelo de la cabaña.El pordiosero ,con los ojos medio cerrados y fingiendo que dormía,la veía hacer.Apenas podía disimular una sonrisa que trataba de aflorar a sus labios."Esto va mejor de lo que yo esperaba",se decía.
Cuando el desayuno estuvo a punto y la choza aseada,la princesa se dirigió a la yacija en que su marido fingía dormir,y sacudiéndole tímidamente de un brazo,le dijo:-Cuando quieras puedes desayunar, pues ya está todo a punto.
Con lo que el hombre hizo como se despertase y levantándose fue a sentarse ante la humeante cazuela de sopas.Mientras él comía,la princesa lo contemplaba ansiosa,en espera de unas palabras de agradecimiento por haberle preparado el desayuno;mas el hombre comía en silencio,sin levantar una sola vez la vista para mirar a su esposa.
Cuando ya hubo terminado de desayunar se levantó dispuesto a salir de la choza.La princesa fue trás él y con tono  humilde que contrastaba con aquel altanero que siempre había usado ,preguntó a su esposo:
-¿Acaso no te han gustado las sopas que te he hecho que no quieres dirigirme ni un simple saludo?
-Mira mujer-contestó el pordiosero-las sopas no estaban del todo mal,pero procura poner un poquitín de sal,toda vez que la comida sin sal resulta poco apetitosa.Y ahora he de marcharme,pues quiero ver si consigo algo para la comida; ya no queda en casa ni un solo trozo de pan.
Con lo que,cogiendo el zurrón,salió,dejando sola a la princesa.Ésta se echó en los sacos dispuesta a desahogar su pena llorando,mas con gran sorpresa por su parte se dio cuenta que no sentía el menor deseo de llorar,sino todo lo contrario.
Al filo del mediodía regresó el mendigo a la choza y descolgando el zurrón de su hombro,puso sobre la mesa las vituallas que había conseguido;unas coles y unas pocas zanahorias ,un pan y una botella de vino.
Mientras su mujer ponía a hervir las coles y las zanahorias,el hombre dirigió una mirada entorno de la cabaña,quedando admirado de la transformación que había experimentado.
Los sacos de la yacija habían sido sacudidos y estaban en su sitio muy bien doblados;por ningún rincón se veía la más pequeña mota de polvo, y el fogón había sido frotado tan a conciencia,que brillaba como si fuese de oro.A pesar de la gran satisfacción que esto le produjo,no abandonó su gesto malhumorado,y cuando su mujer le avisó que ha podía sentarse a la mesa,lo hizo sin mirarla siquiera.La pobre princesa ,que esperaba una frase de gratitud de su marido,al ver que éste ni siquiera la miraba,se sentó frente a él y bajando la cabeza sobre el plato dejó que dos gruesas lagrimas se deslizasen por sus aterciopeladas mejillas......
Fueron transcurriendo los días sin que el mendigo pareciese darse cuenta de los esfuerzos que hacia la princesa por agradarle hasta que una vez.................(continuará)

lunes, 25 de junio de 2012

EL REY CUERVO (parte 1)

¡Que bella era la princesa! Bella en verdad;con una hermosura que todo aquel que por vez primera la veía quedaba prendado de sus hermosos ojos,límpidos y transparentes como las aguas de un lago,y de un azul intenso como dos trocitos de cielo en un día de verano.Y,¿cómo no quedar admirados ante sus hermosas trenzas doradas,semejantes a hebras de oro?Sí;bella,muy bella era la princesita;mas si todo aquel que la veía por primera vez quedaba preso en sus hechizos, también es cierto que apenas la trataban unos momentos,se apartaban de ella apesumbrados.
¿A qué obedecía esta actitud de tantos príncipes que atraídos por su sin igual hermosura se habían acercado a ella deseando conquistar su amor? ¡Ay ,que la princesa tenía uno de los peores defectos que puede tener una doncella! La princesa de los ojos azules como el cielo y de las trenzas rubias era inmensamente orgullosa y en extremo despiadada.
¡Pobre del galán ,noble o plebeyo que se pusiese al alcance de sus miradas!Le zahería con tan crueles palabras,que el infeliz salía huyendo de su presencia,olvidando lo bella que era y no pensando en otra cosa que en las crueles palabras que habían brotado de tan rojos labios.El rey no tenía más hija que aquella ,y deseando que la princesa encontrase pronto un marido,para que en el caso de que él faltase no se encontrase desamparada,la llamó cierto día y le dijo:
-Hija mía, yo me voy haciendo viejo y antes de morir me gustaría verte casada con algún príncipe de tu agrado.¿Qué te parece si damos una fiesta en palacio,a la que invitaríamos a todos los príncipes y reyes que aún no están cansados?Entre tanto apuesto caballero estoy seguro que encontraras alguno que te enamore.
La princesa ,con un mohín de indiferencia y un encogimiento de hombros ,dió su conformidad a lo propuesto por su padre.¿Qué le importaban a ella los príncipes y reyes,por muy encumbrados que fuesen? ¿Acaso había alguno digno de aspirar a su mano?¿No era ella por ventura la más bella criatura del mundo?No obstante,sintió una intima alegría,ya que ,acudiendo tantos caballeros a la fiesta del rey,no le faltaría ocasión para burlarse de alguno de ellos.
Con gran rapidez se ultimaron los preparativos para la fiesta,la cual prometía revestir inusitado esplendor,dados el número y calidad de los invitados.Muchos fueron los príncipes y jóvenes reyes que ,atraídos por la fama de bella que gozaba la princesa,acudieron con la esperanza de verse favorecidos con su amor.Los salones del palacio,iluminados por infinitas luces, resplandecían como si los alumbrasen millares de soles.Los apuestos caballeros y las hermosas damas paseaban cogidos del brazo,en espera de que la reina de la fiesta se   dignase presentarse ante ellos.Mas la orgullosa princesa,pese a los varios recados que le había mandado el rey,no se daba ninguna prisa en salir de sus habitaciones."Que  esperen",había contestado a la doncella que le transmitió la orden del rey." Y si se cansan de esperar-añadió con altanería -,que se vayan".
En los salones todo eran cuchicheos ante la falta de cortesía de la princesa,y muchos fueron los invitados que molestos por la tardanza,empezaban a dirigirse hacía la salida para tornar a sus palacios,cuando un murmullo de admiración que hasta ellos llegó de los que aún permanecían en el interior del salón,les hizo volver sobre sus pasos.¡En verdad que no eran en vano aquellos murmullos!
Con los rubios cabellos peinados en dos gruesas trenzas que formaban como una corona sobre su cabeza,su esbelto cuerpo envuelto en un vestido que parecía salido de las manos de alguna hada,y consciente de la admiración que su belleza causaba entre los invitados de su padre,bajaba la princesa las escaleras.Su barbilla se alzaba orgullosamente y todo su porte revelaba la inmensa vanidad de que se hallaba poseída.Al pie de la escalinata la esperaba el rey,el cual la fue presentando a príncipes y reyes.Para ninguno tuvo una palabra amable;antes bien cuando observaba que alguien tenía algún defecto ,lanzaba una burlona carcajada y le humillaba con alguna pulla.
Al llegar el turno a un príncipe bajo y gordo ,preguntó:-¿Desde cuando los príncipes crecen por los lados?
A otro ,muy alto y delgado le dijo:-Os ruego ,joven , vengáis otro día en que no esté tan ocupada,toda vez que  ahora no tengo tiempo de veros de arriba abajo.-Llególe el turno a un apuesto caballero,completamente vestido de negro,al que el rey presentó con estas palabras:-Este es un poderoso rey,cuyos dominios están limitados con los nuestros.-Miróle la princesa y ,lanzando su más ofensiva carcajada exclamó: -En verdad ,señor ,que si mi padre no asegurase que sois rey,no lo creyera,toda vez que al veros tan de negro creí que eráis un cuervo....En todo caso sereís el Rey Cuervo.
Saludo fríamente el aludido y fue a refugiarse al lado de la ventana.La princesa indiferente a la humillación inflingída con sus  palabras,continuó burlándose de unos y de otros.Cada vez que en sus idas y venidas pasaba por la ventana en que se hallaba el apuesto rey,le saludaba con estas palabras:
-Qué hacéis tan solitario,Rey Cuervo?-Y lanzaba una de sus mortificantes risitas. Ofendidos los invitados,fueron retirándose uno por uno,hasta que los salones quedaron completamente desiertos.Solamente quedó oculto tras unos cortinajes,aquel al que la princesa había dado el nombre de Rey Cuervo.
Al ver huir al último de sus invitados,el rey llamó a la princesa y,sin poder disimular su cólera ,gritó:-En castigo de lo que has hecho esta noche,y para humillar ese maldito orgullo de que estas poseída,prometo darte por esposo al primer pordiosero que mañana llame a las puertas de este palacio.(continuará....)

viernes, 4 de mayo de 2012

EL ABUELO Y YO

Es el titulo de una película que me encanta verla,porque encierra  la ternura y cariño de una nieta y su abuelo ,como a pesar de generaciones tan diferentes se entienden y comparten juegos y afición por el jazz.
Esto me ha hecho recordar a mi niñez ,cuando mis hermanos y yo tuvimos la oportunidad de tener a nuestro bisabuelo materno en casa , se llamaba Saúl el,vivía en la sierra y un día se cayó del caballo y se fracturó el brazo ,   era muy jovial ,tenia el aspecto de "abuelito de cuento", con su barba gris  ,fuimos con él al circo,se divirtió sobre todo con las ocurrencias de los payasos ,la verdad es que él nunca había visto algo parecido en toda su vida.
La bisabuela era una mujer fuerte,de buena habla y de un carácter difícil pero buena, recuerdo cuando se despidió del bisabuelo y ante su ataúd ,pronunció un discurso de despedida  al compañero de toda su vida ,demostrando mucho valor , entereza , y resignación.Aún recordamos  cuando ella  nos  riño por haber llevado a mis primos mas pequeños al cine ya que llegaron a casa llorando, la película  era muy dramática (ya se imaginaran la  indú "Madre India".)
No hemos tenido la oportunidad de vivir cerca de la abuelita Santos,pero las veces que nos visitaba o la visitábamos nos mimaba mucho.De ella el recuerdo es de una mujer luchadora que sacó adelante a sus 10 hijos ,pues se quedó viuda muy joven.Siempre estaba ayudando a la gente,tratando de aliviarles de alguna manera con sus consejos y apoyo de su dolor y necesidades.
.Mi hermano fue su primer nieto varón y era su engreído ,quería que fuera siempre a pasar las vacaciones con ella.y  vaya travesuras que le hacia este hermanito mio.
Es necesario mencionar que por la parte paterna no conocí a mis abuelitos púes fallecieron cuando eramos muy pequeños, sólo tenemos el recuerdo de sus fotos.
Mis hijos tienen la dicha de tener a sus abuelitos al menos por el lado materno,y como les dije en una oportunidad ,mi padre dice "que a los nietos se le quiere mas que a los hijos"
En el pasado los abuelitos compartían con sus nietos ,y no tenían obligaciones con ellos a diferencia de hoy en día donde observamos que  los abuelos se han convertido en criadores y cuidadores de los nietos ,y muchas veces los padres abusan del tiempo de los abuelos.
Se ha visto que los abuelos están en una etapa de su vida la cual la relación con sus nietos no debe generarles angustia,ansiedad,stress ,ya que la responsabilidad debe caer en los padres.Consideró que los abuelos ya cumplieron su ciclo de ser padres y que pasan ha otra etapa de su vida que debe ser más tranquila,sin preocupaciones .
Debemos valorar a nuestros abuelos por su experiencia de vida,sus buenos consejos ,tratarlos con mucho respeto y darles todo nuestro cariño y afecto porque les queda menos tiempo con nosotros en este mundo real.


domingo, 8 de enero de 2012

EL HIJO DEL LEÑADOR ( 3° parte)

La más joven de las hermanas se dirigió donde estaba la jarra,y procurando no hacer ruido la tumbó en el suelo y tiró de su hermano hasta que estuvo fuera.La joven ayudó al muchacho a ponerse en pie y después le acompañó hasta la puerta,recomendandole que no hiciese el menor ruido.Cuando ya no había peligro de que el Rey de los peces puediese oirles,la joven abrazó a su hermano y,dándole la escama que había cogido a su marido ,le dijo:
-Conserva esta escama,y cuando te veas en algún apuro la frotas y ella te sacará de él.Y así diciendo se metió rápidamente en la casa,por temor de que su marido la sorprendiese.Aún tuvo tiempo el joven de prometerle que iría a salvarla,pero ella apenas le oyó,tanto era el temor que sentía de que su marido despertase.
Ahora sí que nuestro joven no sabía qué partido tomar.Había encontrado asus hermanas es cierto,mas ninguna ayuda les prestó; antes bien,ellas eran las que le ayudaron a él y aún le entregaron aquellos talismanes para que le sacasen de sus apuros.No sabiendo en qué forma desenvolverse volvió a calzarse las alpargatas y expresó el deseio que le llevasen allí donde su presencia fuese más necesaria.Pronto se encontró ante las puertas de un inmenso castillo.Empezó a adentrarse por sus inmenso corredores y,viendo una luz que brillaba en el fondo de uno de ellos,hacia ella se encaminó,desembocando en una enorme estancia,en cuyo centro había una mesa servida para la cena y ante la mesa,¡oh maravilla! la más hermosa princesa que ni en sueños habian contemplado ojos humanos.A punto estaba el joven de echarse a los pies de tan hermosa doncella cuando en la estancia se presentó un descomunal gigante.En cuanto la princesa lo vio desaparecieron sus hermosos colores y sus magnificos ojos expresaron el más profundo terror,
Nuestro héroe quiso saber a qué se debía el temor de la princesa,mas como estaba demasiado lejos para enterarse de lo que hablaban,se puso el sombrero magico y al punto desapareció,sin que ojos humanos pudiesen verle.Se acercó al lugar en que se hallaban la princesa y el gigante y pudo enterarse del motivo de la congoja que afligía a la doncella.Ésta ,con lagrimas en los ojos decía:
-¡Oh,señor gigante ,tened compasión de mi! Bien sabéis que si por más tiempo me tenéis retenida en este sombrío castillo,moriré de pesar.
El gigante ,en vez de compadecerse de las súplicas de la doncella,lanzó una estentórea carcajada y contestó:
-Bien sabeís,princesa,cuál es el precio de vuestra libertad.Acceded a mis deseos y al punto seréis libre.
La desdichada princesa nada contestó,y bajando la cabeza continuó llorando.El gigante la miró malignamente y dando media vuelta salió de la estancia.
El joven se quitó el sombrero para hacerse visible a la princesa y corrió a arrojarse a sus plantas.
-¡Oh princesa!-le dijo- Si es que ese malvado gigante os tiene prisionera contra vuestra voluntad,decidmelo,que yo encontraré el medio de sacaros de este castillo.
La princesa miró sorprendidad a aquel joven que de manera inopinada se presentaba ante ella,y una vez repuesta de su sobresalto ,fijó la mirada de sus azules ojos en el galán que tan bizarramente le ofrecia su ayuda,y con una voz tan dulcísima que dejó arrobado al muchacho contestó:
-Nada podeís hacer,valiente caballero.Habeís de saber que para sacarme de aquí primero ha de matarse al gigante,y esa empresa es superior  a las fuerzas humanas.
Y a continuación explicó al joven elmotivo de su estancia en el castillo.
-Yo vivía con mis padres ,soberanos de un inmenso país,en el palacio de mis antepasados y era completamente feliz,hasta que un día se presentó este malvado gigante con la pretensión de que mis padres me entregasen a él como esposa.Como es natural,mis padres se negaron a sus pretensiones y entonces el abominable gigante,aprovechando un descuido de mis sirvientas y valiendose de sus artes de encantador,me trajo a este castillo,donde desde entonces me tiene prisionera.Ha prometido que no me dejará en libertad hasta que consienta en ser su esposa y yo,infeliz de mi,estoy dispuesta a morir antes de acceder a sus deseos.Mi padre ha prometido nombrar su heredero al caballero que logre volverme a su lado,mas tosos los desgraciados donceles que han intentado la aventura han perecido a manos del raptor.
-¿ Y decís que ho hay forma de matar al gigante?-preguntó el aguerrido joven.La princesa suspiró tristemente y explicó al que ya consideraba su campeón:
-Existe un medio,sí ...,más cuán dificil es p oder llevarlo a  término!Habeís de saber que en medio del mar hay una enorme roca,y en el centro mismo de la roca se halla encerrada una paloma.Pues bien hay que sacar la roca fuera del mar,y una vez en la playa ,deshacerla,apoderarse de la paloma y estando ésta aún viva,extraerle un huevo que hay en el interior.Una vez que el huevo esté en poder del valiente que consiga todo esto,ha de ser traido ha este castillo y,aprovechando la ocasión en que el gigante esté dormido,ha de darse un fuerte golpe con él en medio de la frente del durmiente y entonces todo el hechizo quedará deshecho,el gigante morirá y yo seré libre de volver con mis padres y casarme con mi salvador.
El ya enamorado joven sonrió al oír lo dicho por la doncella y,poniendose en pie,dijo ésta:
-Y voz princesa ¿ me prometeís vuestro amor si yo consigo llevar a feliz término todo cuanto me habéis dicho?-La princesa bajo los ojos y no contestó mas el encantador rubor que se extendió por sus aterciopeladas mejillas dio a entender más que todas las palabras que hubiese podido pronunciar.Alegremente salió el joven de la estancia y,poniendose las alpargatas,exclamó:
-¡deseo encontrarme inmediatamente junto a la roca que encierra la paloma!
Las últimas palabras vibraban aún en el aire,cuando el enamorado galán se encontró encima mismo de la roca.Sacó entonces la escama que llevaba en el bolsillo y,frotándola entre sus manos ,gritó:
-¡En nombre del Rey de los peces os ordeno que saquéis inmediatamente esta roca fuera del mar!-Un tropel enorme de peces empezaron a empujar la roca,hasta que finalmente la dejaron junto a la orilla.Entonces el joven se puso el mechón de cabellos en la palma de la mano y ordenó:
-Os conjuro en nombre del Rey de los Carneros que en seguida deshagais esa roca!-De todas partes acudieron enormes carneros ,los cuales empezaron a dar topetazos en la peña hasta que la redujeron a diminutos pedazos.Entonces del centro de la roca salió la paloma,la cual al verse libre de su encierro,emprendió raudo vuelo.Sacó el muchacho la pluma y,agitandola en el aire,lanzó su llamamiento:
-¡Rey de las Águilas,traéme inmediatamente esa paloma viva!
Inmediatamente se alzó una hermosa águila que pronto dio caza a la fugitiva,dejandola a los pies del joven.Cuando éste ya la tuvo en su poder,calzóse las alpargatas y con alegre voz dijo:
-¡Alpargatas mías,llevadme inmediatamente donde está la dama de mis sueños!
Así que se encontró ante la princesa hincó la rodilla en tierra y le presentó la paloma.La doncella no podía dar crédito a lo que susu ojos veían y no sabía donde dirigir su mirada si hacia la paloma o hacia aquel apuesto doncel que se le presentaba.Finalmente parecio volver a la realidad y cogiendo la paloma le sacó el huevo que llevaba dentro.Con gran cuidado se lo entregó al joven y cogiendole de la mano lo llevó ante el lecho en que descansaba el gigante.Sin vacilar un momento se lo apoyó en medio de la frente y de un soberbio puñetazo lo aplastó en ella.Inmediatamente quedó deshecho el hechizo y la princesa y su galán salieron de aquel castillo en que la princesa había derramando tantas lágrimas.
Llevados por las alpargatas encantadas se dirigieron al palacio de los padres de la princesa y por el camino recogieron a las tres hermanas del joven,cuyos maridos no pudieron oponerse por no tener ningun poder sobre el que poseía los amuletos arrancados de  ellos mismos.
Así que llegaron a palacio y fueron recibidos con grandes muestras de alegría y al cabo de unos días se celebraron las bodas de ambos jovenes,los cuales fueron inmensamente felices.
Fin